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Turismo Dark: Destinos con oscuros magnetismos

Lunes 27 de mayo de 2019
¿Sabías que existe un puente en Escocia que provoca que todos los perros que se acercan se lancen al vacío o que en EE. UU. puedes realizar un tour siguiendo los pasos de Jeffrey Dhamer, el carnicero de Milwaukee? ¿Conocías que en Tanzania se encuentra un lago extremadamente venenoso o que en Sidney está el museo de enfermedades más repulsivo del mundo?

¿Por qué nos gusta pasar miedo? ¿Es la sensación de haber perdido el control, la curiosidad ante lo desconocido o el disfrute del efecto que nos causa? En la primera escena de Tesis, la película de Amenábar (1995), la protagonista no puede evitar mirar a la vía del tren, aun sabiendo que se había arrollado a una persona y pese a las recomendaciones de que no lo hiciese. ¿Somos todos un poco Ángela? ¿Qué hay del morbo?

Por una parte, el miedo, en sí mismo, es una alteración del estado de ánimo que desencadena un episodio de ansiedad e inquietud ante una situación de peligro, sea real o imaginaria. Por otra parte, la curiosidad, desde siempre, ha empujado al hombre a evolucionar. Si unimos estos dos impulsos obtenemos un sentimiento que nos atrae y cautiva, un extraño deleite que nos seduce e inexplicablemente capta nuestro interés.

A lo largo de la historia, el ser humano se ha rendido al paradójico placer que produce acercarse a lo oculto y a lo siniestro. Innumerables escritos, pinturas, partituras de música, así como el mundo del celuloide, han explorado esta contradictoria atracción. En este sentido, por ejemplo, la literatura gótica de finales del siglo xviii transformó el miedo en un fenómeno de masas. Y es así mismo como surgió Turismo Dark, de la percepción de que todo aquello que posee un aura oscura o guarda una historia sombría detrás genera un interés y una atracción difíciles de evitar, un impulso hacia aquello que nos resulta insólito y misterioso, como ciertos rituales mortuorios dignos de una película de terror, las presencias extrañas en un hospital psiquiátrico, las leyendas urbanas, los seres que no deberían existir o una isla solitaria habitada por serpientes venenosas...

En este libro, las emociones y los miedos más arraigados en la psique humana son protagonistas, así como la confusión entre fantasía y realidad, ese vínculo que, una vez experimentado en el subconsciente, no se rompe nunca más. Esta obra representa una selección de lugares que albergan todo aquello que nos produce pavor, pero que a la vez nos seduce y nos llama.

“Este es un libro para todas aquellas personas que sienten curiosidad por estos temas y están abiertas a experiencias desconocidas e inquietantes, un libro para trasladarse a lugares fascinantes desde la comodidad del sofá y, a su vez, una guía de viaje para quienes deseen embarcarse en la aventura de conocer los espacios descritos. Desde luego, muchas localizaciones han quedado en el tintero, pues aún quedan muchos más lugares por descubrir. Quizá en una próxima edición... Por ahora, espero que estas sean de vuestro agrado”, comenta la autora, Míriam del Río.

Sobre la autora

Nacida en Barcelona en 1980, Míriam del Río es licenciada en la Universidad Ramón Llull de Periodismo y especializada en temas culturales e históricos. Colabora con diversos medios de comunicación sobre el mundo del cine, la arqueología y la historia, y compagina esta faceta con otra de sus grandes pasiones, guiando a viajeros por el mundo.

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