A mediados del mes de octubre, durante varios días, la tranquila y silenciosa ciudad episcopal de Mondoñedo se rinde al alboroto de la gente y al estruendo del paso de los caballos por la Plaza de la Catedral camino del Campo de la Feria.
A la presencia del ganado, de los tratantes, de los compradores y vendedores o de los simples curiosos, se unen las casetas del pulpo en la Alameda y la música de fiesta en cada esquina, con teatro, magia, folclore tradicional, charangas y verbenas, un variado programa que congrega a miles de visitantes.
La edición de este año mantendrá la esencia de una fiesta que ha sabido pervivir en el tiempo, pero será especial. En 2026 se cumplen 870 años de celebración de As San Lucas de manera ininterrumpida, algo que ni la pandemia por covid-19 fue capaz de alterar, y desde la comisión organizadora pretenden ponerlo en valor con un programa más extenso, que durará 10 días, desde el viernes 16 de octubre al domingo 25.
Los caballos, protagonistas indiscutibles
El programa festivo tiene el día 17 por la tarde uno de los momentos álgidos de As San Lucas, la tradicional llegada de los caballos a la Plaza de la Catedral, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y su trotar por las calles empedradas de la ciudad en su recorrido hasta el Campo da Feira, donde al día siguiente se celebrará la feria anual de ganado que el rey Alfonso VII concedió a Mondoñedo en 1156.
Durante todo el año, los caballos viven en libertad en los montes que rodean Mondoñedo, y solo en dos ocasiones son reunidos por los ganaderos: en verano, para la tradicional Rapa das Bestas, donde se les corta la crin, se les desparasita y se marca a fuego a los ejemplares adultos las iniciales de sus dueños, y en octubre, para participar en la feria de As San Lucas, una tradición secular y un legado familiar que con relevo generacional que los jóvenes han sabido conservar.
En la actualidad, tres ganaderías de Mondoñedo: Xan das Bouzas, Tania Pérez Pértega y Javier Ares, participan en la bajada de los caballos. Reúnen a sus manadas en los montes los días anteriores y el día 17 inician con ellos un descenso lento e impredecible durante casi 10 quilómetros de sendas y caminos.
Unos 500 ejemplares participan habitualmente en la bajada desde el monte, retransmitida en directo en la pantalla gigante instalada en la Plaza de la Catedral, a los que se suman otros tantos traídos en camiones y otros medios de transporte por tratantes de toda la comunidad hasta completar el millar de animales en el Campo de la Feria.
Al día siguiente, el jueves 18, el día grande de las Ferias y Fiestas de As San Lucas, tiene lugar la feria anual de ganado, con compradores y vendedores llegados de toda Galicia y Asturias. Los tratos se sellan como antaño, con un apretón de manos, antes de poner fin a la jornada de feria comiendo el pulpo en los puestos instalados en la Alameda.
La programación acoge además otras citas para los aficionados al mundo ecuestre, como un concurso morfológico de caballos e yeguas de Pura Raza Galega, válido para la gran final de la Copa Galicia, uno de caballos trotones u otro de andadura gallega. Tanto en la feria del día 18 como en los diversos concursos se reparten importantes premios que animan a la participación a ganaderos y criadores.
Espectáculos de doma de gran calidad, que tienen lugar en el espacio mágico y lleno de encanto de la Plaza de la Catedral, completan el tributo a los équidos en las fiestas de As San Lucas, la más antigua y una de las que conserva la autenticidad pura de Galicia.